viernes, 1 de junio de 2012

English people...

Que los ingleses son raros es algo que ya he dicho más de una vez y que no me cansaré de decir. Digamos que son diferentes. O bueno sí, raros. Aunque lo digo con cariño, ¿eh? Porque al final se les coge cariño, la verdad. Pero son raros y peculiares. Además de lo de conducir al contrario y seguir con su moneda, se pueden encontrar muchas rarezas más. Sin ir más lejos ayer mientras volvía de hacer la compra con Javi, nos cruzamos con un hombre joven con traje de chaqueta y maletín -típico 'gentleman' volviendo del trabajo- pero con una particularidad: iba descalzo. No me preguntéis por qué. Yo aluciné igual.

Anécdotas aparte, lo que yo creo que les pasa en el fondo a los ingleses es que son muy suyos y muy tradicionales: conservan su moneda, su forma de conducir, sus unidades de medida (aunque cada vez más usan la nuestra)... Pero ahí no acaba la cosa. En numerosas casas de construcción antigua puedes seguir viendo que mantienen dos grifos en el lavabo: uno con agua caliente -que en realidad está hirviendo- y otro con agua fría -¿o debería decir congelada?-. Imagínate la escena. El lavabo de mi trabajo es así, por ejemplo. Y recuerdo que cuando llevé a mi hermana, se estaba lavando las manos y cuando comprobó la temperatura me dijo: 'Pero, ¿cómo pretenden que lo haga para que salga una temperatura normal? ¿Salpico para el centro y que se mezcle?' Esa misma pregunta me hice yo en su día... Pero la cosa no se queda ahí. Son numerosos los grifos modernos que he observado, que poniendo la mano debajo puedes notar cómo en el mismo chorro de agua hay una parte más caliente que otra -más bien esa mezcla de hirviendo y congelado-. De hecho, fue mi amiga Fernanda la persona con la que hablé de esto por primera vez. Ambas vivíamos en mi antigua casa y estábamos recién llegados cuando me preguntó: '¿Te has fijado que puedes notar las dos temperaturas juntas? ¿Cómo lo harán?'. Y la mejor pregunta de todas: '¿Por qué no se modernizan de una vez?'.

Al margen del agua, al inglés le encanta pedirte el café como si fuera un bicho raro o como si fueran unos súper entendidos del café. Para empezar, aquí el café se sirve diferente. Y al margen de que cada tipo de café lleve más o menos 'shots' -lo que viene a ser como un espresso-, lo más importante en UK es la leche, la forma de calentarla y de echarla en la taza. La leche siempre tiene que estar muy cremosa y dependiendo de la cantidad de espuma, haremos los diferentes cafés: capuccino, latte, flat white... En mi opinión, en España es más fácil tanto pedir un café como hacerlo, la gente no suele ir exigiendo cosas en plan sibarita, aunque bien es cierto que por ejemplo en Málaga sí que tenemos nombres distintos dependiendo de la cantidad de café. El caso es que aquí te puede llegar alguien y decirte: '¿Me puedes poner -aquí son muy educados- un flat white -que lleva algo más de café, normalmente dos 'shots' en una taza pequeña- extra caliente, con un sólo 'shot', echarme un terrón de azúcar marrón antes de echar la leche, y la leche desnatada y espumosa pero sin que sea completamente espuma?'¿Cómo os quedáis?

Pero la cosa es que aún no he llegado donde quería llegar: al Jubilee. Este año, los ingleses celebran los 60 años de reinado de Elizabeth II, lo que ellos llaman 'Queen's Diamond Jubilee'. Una fiesta que hace que las calles de Londres estén llenas de banderas británicas, incluídas casas, ventanas, tiendas... Sin ir más lejos en mi spa sin agua han sacado productos especiales para la ocasión y habrá manicura especial: cada uña de un color de la bandera -rojo, azul y blanco- y una uña con la bandera pintada. Y por supuesto habrá menú especial en la cafetería, que aún no sé en qué consiste la verdad, y cócteles... Pero la cosa no queda ahí, también los supermercados han cambiado las bolsas de la compra para añadir algún diseño que juegue con la bandera y también hay numerosos productos que han cambiado el diseño para estos días, como Marmite -una especie de saborizante muy inglés; para haceros una idea parece una especie de caramelo pero se usa más como una mermelada- que ha cambiado el diseño de su pegatina para añadir la bandera como fondo de su logo. Y lo mejor: también hay una web para estar al día de las celebraciones. Así que recomiendo que todo aquel que venga a Londres de turismo, visite la página, porque esto va a ser un caos.

Desde mañana sábado hay celebraciones por todo Londres, con conciertos y comidas especiales donde los ingleses están llamados a compartir almuerzo con sus vecinos en plena calle. Y por supuesto, el martes 5 de junio, día del Jubilee, la reina irá en su carroza saludando por las calles del centro hasta llegar a Buckingham Palace... Será un fin de semana de cuatro días para muchos ingleses, ya que lunes y martes es fiesta aquí, aunque a mi me tocará trabajar. ¿Los planes de mi jefa? Hacerlo con un gorrito con la bandera inglesa en la cabeza a partir de mañana... Veremos cómo va todo... Lo cierto es que aquí todo el mundo está muy emocionado y nervioso, hasta yo lo estoy ya con la que van a montar en la placita de mi trabajo el lunes: miedo me dan con su almuerzo vecinal -que como llueva me los veo a todos en mi trabajo y yo con el gorrito...-.

Como española, creo que los ingleses se pasan de patrióticos y nosotros andamos escasos de patriotismo -también hay que decir que muchísima gente sigue viendo nuestra bandera como símbolo fascista-, pero en ciertas ocasiones viene bien vivir esta pasión por unos colores, ¿no? Y no sólo por el fútbol, como viene siendo habitual. Mira que los que me conocéis sabéis que yo no soy de banderas pero es todo tan emocionante... Aunque... ¿En serio, un gorrito?

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