miércoles, 29 de agosto de 2012

El mes de las vacaciones

Podría parecer que he estado todo el mes en una hamaca en la playa tomando el sol en una isla desierta... De ahí podría venir la desconexión de este mes... Pero no. Agosto es el mes de las vacaciones por excelencia, sólo que no lo ha sido para mí. Bueno, me he tomado unos diítas pero porque mi familia ha venido a verme. Vamos que yo no me he movido de aquí. Eso sí, se podría decir que agosto ha sido el mes de las visitas. Y es por eso por lo que se ha pasado tan pronto. Sí, este mes Javi y yo hemos dejado a un lado nuestra vida cotidiana londinense -salvo por la parte del curro- para convertirnos en turistas.

Primero fue la prima de Javi, luego tres amigos, después mi familia, luego hubo que despedir a la prima de Javi -una de esas afortunadas de la beca MEC- y finalmente, nuestros Antoñito y Sarita. No sé si os he hablado de ellos alguna vez. Si dijera que son nuestros amigos íntimos, Antonio me diría que soy una cursi. Imagino que podríamos decir que somos uña y carne. Vamos, dos parejas de esas que siempre están juntas -o más bien estábamos...-. El caso es que ellos también emigraron aunque decidieron ir a probar suerte a Bristol, la ciudad de las babosas... Pero eso es algo que os contaré otro día. Así que sí, la última visita fueron Antonio y Sara. De hecho se fueron el domingo por la tarde. Y ahora aquí estamos, tratando de volver a la monotonía, algo nada sencillo, por cierto. Sobre todo, porque además de las visitas, también tenemos obreros en casa. Lo que viene siendo un mes de lo más completo. Creo que no me olvido de nada. Bueno, sí, también tenemos compañeras de piso nuevas -los húngaros se fueron-: españolas, malagueñas concretamente. Bueno, una de ellas, medio madrileña medio malagueña.

Y ahora sí que sí, creo que agosto no nos ha traído más novedades. Bueno, ahora soy más vieja, ya que para los que no lo supiérais el día 15 fue mi cumpleaños. Un día de lo más especial que pasé junto a mis padres, mi hermana, Javi, Antonio y Sara en Bath, una preciosa ciudad muy cerca de Bristol. Fue un día de sorpresas y tirones de oreja -como no podía ser de otra manera, por parte de mi amigo Antonio-. Ah sí, también fue un día de lluvia, muchísima lluvia. Jamás olvidaré el diluvio que cayó aquella mañana. Pero no han sido nuestros únicos días de turismo. Con mis padres también fuimos a Canterbury, en el condado de Kent; una ciudad medieval muy pequeñita pero con una inmensa catedral, que a día de hoy es una de las más antiguas y famosas estructuras cristianas del Reino Unido.

Al margen de estas excursiones, el resto de días hemos sido un par de turistas más por Londres, con diferentes compañías, eso sí. Hemos recorrido Candem, Notting Hill, Picadilly y Westminster en más de una ocasión y hemos descubierto sitios nuevos como Richmond, un barrio precioso que catalogaré como "visita recomendada", o el estadio del Arsenal, por el que hicimos un tour del que recuerdo, además de lo increíble que resulta el estadio en sí, que entre sus numerosas curiosidades se encuentra el hecho de que alberga un aseo para perros. Con mis padres pero sin Javi, que estaba trabajando, también descubrí la zona de Temple, en la que se encuentra el Palacio de Justicia: un edificio alucinante al que se puede entrar sin problemas. Es más, también se puede entrar a juicios abiertos. De hecho, casi sin querer entramos a uno. Estábamos cotilleando uno de ellos desde una ventanita, cuando se nos acercó un muchacho que trabajaba alli y nos dijo que podíamos pasar. Le pregunté a mi padre, que sabía que tenía ganas de entrar, pero para mi sorpresa me dijo que no porque no iba a entender nada. Pero el muchacho insistía e insistía hasta que le dijimos que sí. Eso sí, si alguna vez lo hacéis, recordad que hay que hacer una reverencia al juez al entrar. Y ya una vez allí... Pues a mirar todo con curiosidad, porque esos peluquines no son normales... Y tienen que dar un calor...

¿Qué más nos ha dejado agosto? Mi fiesta de cumpleaños junto a mi compañera Orsy en una sala disco de una discoteca del centro... Todo un show, he de decir. Pero lo pasamos bien que es lo importante. Un breve paseo por el Carnaval de Notting Hill, que no entiendo por qué es tan famoso... Y un nuevo diluvio, esta vez por Brick Lane con Antonio y Sara.

¿Y después de todo esto? Pues vuelta a la normalidad pero con una considerable bajada de temperaturas... Ya he usado mi primer jersey y he vuelto a los kleneex...

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