viernes, 7 de septiembre de 2012

El médico

Tras sentarme en el escritorio y mirar el portátil me doy cuenta de que no puedo concentrarme. No es lo mismo. Algo ha cambiado. Ahora tengo un espejo en la pared que me permite observar mi reflejo mientras escribo... ERROR. No paro de fijarme en él. Es como cuando era estudiante y para concentrarme en el estudio tenía que recoger mi pelo de forma tirante -para no empezar a jugar con ningún mechón- y pintarme los labios para no quitarme ningún pellejo de los labios. No hay que darle muchas vueltas a esto último. Se trata del tick nervioso que comparto con mi madre. Ya os hablé de ello en el post "Clavaíta a mi madre", así que el que no lo sepa aún y quiera saber más, me remito a él. A todo este súper look a lo Pantoja, hay que añadirle el pijama.

Cuando vives fuera de casa, sobre todo en otro país, y con una vida completamente distinta, gusta eso de estar haciendo algo que te recuerde a otra cosa. Últimamente me pasa mucho. No sé si estaré más o menos nostálgica o si eso influye siquiera. Lo cierto es que da gusto tener esos sentimientos. Como abrir el lavajajillas en el trabajo y que el olor que salga te recuerde al olor del chorizo, un producto tan español... Y remarco que no me gusta nada el chorizo. Es algo que detesto aunque mi chef nunca entenderá el porqué, como mucha otra gente. Pero no puedo ni tener un plato cerca. Es algo superior a mí.

Y mi espuma nueva para el pelo -o "mousse" como se diría aquí-... Ohhhh, me encanta la sensación que revivo cuando salgo de la ducha y me pongo un poco antes de usar el secador. El olor es tan agradable... Básicamente, huele a gominolas. A mi me recuerdan a las dentaduras -y eso que no era mi gominola favorita-. Sin embargo, Javi dice que le recuerdan a las fresas de gominolas. Esas sí que estaban riquísimas. Bueno, las dentaduras también, pero si tengo que elegir... Y cuando me la pongo en el pelo -la espuma-, simplemente me recuerda a mi infancia y al placer de abrir una bolsa llena de gominolas. ¡Me encanta! Evidentemente, el placer era mayor por eso de que mis padres no nos dejaban comer gominolas muy a menudo. Ya sabéis, los dientes y tal. Que cuál es el nombre de la espuma en cuestión... Got2b 2sexy. Toma ya. ¿La marca? Schwarzkopf. Puedo parecer algo psicótica con esto, pero me encanta el olor... Ahora mismo la he abierto para pensar en "dentaduras" y "fresas".

También puede ser que me esté volviendo algo chiflada. Por ejemplo. El otro día entró un hombre en el spa y yo estaba a lo mío con mis cafés y mis cosas. Él se fue a comprar algún producto del spa y cuando fui a uno de los sillones donde se hacen manicuras y pedicuras -o manis & pedis como dicen las niñas del spa- lo vi pagando en recepción y no me lo podía creer. Lo conocía. Tuve ese sentimiento de "conozco a ese hombre" -un sentimiento que, lógicamente también se puede tener con mujeres-. El caso es que lo razoné y pensé : "Irene, no flipes. A quién vas a conocer aquí..." Así que con mi anterior post bien fresquito en la cabeza, pensé en un actor. Y por un momento lo vi claro. Sabía que no lo era, pero tenía toda la pinta de ser el protagonista de Mad Men, serie a la que me he enganchado recientemente junto con Fringe, pero ésta última bien merece mención en un post propio. Pero sí, me encanta Mad Men y ese mundo de la publicidad y el New York de los sesenta. Y este hombre que estaba allí pagando tranquilamente, a excepción de que no tenía el pelo negro azabache, tenía toda la pinta y toda la planta del magnífico Don Draper. Tan alto, tan elegante, rondando su edad, con gabardina, maletín... Y ahora que he mirado su foto, hasta tienen rasgos similares.



La intriga me invadía por momentos. Y eso que todo duró cosa de minuto y medio. El hombre cogió su bolsa, su maletín y se fue por donde vino. Y yo seguí a lo mío pero mi cabeza maquinaba por su lado hasta que al fin, como una media hora más tarde, lo vi claro. ¡Era mi médico! El Dr. Liam Topham... El mismo que me hizo esos ejercicios de cabeza para tratar mi VPPB. Para los que no os acordéis: son las iniciales de Vértigo Posicional Paroxístico Benigno, patología descrita en mi segundo post. Y es que como me dijo Orsy, después de casi un año aquí, es normal que ya sí que vaya conociendo a gente. Y que ellos me vayan conociendo a mí... Que ya muchos me reconocen y me saludan fuera de las paredes del spa.


1 comentario:

  1. Irene, acabo de ver tu comentario en London Tweets preguntandome por lo del jueves!!!!!!! Que rabia no haberlo visto antes!!!! Normalmente los comentarios que recibo me aparecen en el correo pero llevo unos dias que no se por que razon no me avisa el correo.
    He quedado con otra blogger, por cierto malagueña, el domingo 30 de septiembre para otro evento. Si te encaja dimelo y te comento ;)
    Bss

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...