martes, 18 de diciembre de 2012

2 days in Paris

Todo empezó con un regalo de aniversario. Pensé que ir a París con Javi me serviría para borrar malos recuerdos del pasado o más bien para tener otros nuevos. Y además, quería que Javi conociera París y pisara por primera vez suelo francés. Así, al menos, al ver lo maravillosa e increíble que es la ciudad, dejaría a un margen su antipatía francesa. Y, por último, tenía muchas ganas de hacer el viaje en tren. Aún me alucina el hecho de que por algo menos de lo que se tarda en realizar el trayecto Málaga-Madrid, se pueda hacer Londres-París; dos horas y veinte minutos para ser exactos. Y creo que ha salido bastante bien. Todo se ha cumplido. Bueno, lo de los franceses... Tampoco quiero generalizar, que en todas partes hay gente tan encantadora como detestable y, sobre todo, no hay que generalizar porque hablo de una ciudad únicamente. He de decir, además, que en esta visita a París he tenido más mala suerte que nunca con la gente con la que me he topado...

Pero vayamos por partes. Porque por más ilusión que me hiciera el trayecto en tren y por más pendientes que estuvimos para saber en qué momento estábamos atravesando el famoso eurotúnel, en el viaje de ida no nos dimos ni cuenta. Fuimos al vagón-café para comprar el desayuno, y en el caminito de vuelta a nuestros asientos estábamos ya en un túnel... No lo pensamos, la verdad -habíamos atravesado varios túneles a la salida de Londres y no caímos- y, además, se nos hizo súper corto. Así pues, cuando volvimos a superficie, vimos unos pueblos preciosos a través de la ventana -algunos de ellos nevados- y comenzamos a hablar del inglés que se aprendería en esos pueblos tan pequeños -donde probablemente seríamos los únicos españoles- y lo barato que sería vivir en una casita para nosotros solos. Todo muy bonito e idealizado cuando, de repente, Javi miró el móvil y se dio cuenta de que su cobertura estaba servida por Orange FR...

Así fue como nos dimos cuenta de que estábamos en Francia. Y, desde ahí, todo muy bien. Todo salió como estaba previsto: la ciudad maravillosa, el hotel genial y muy cerquita de la estación. Todo a pedir de boca... O no. Porque nada más salir de la estación uno de los grandes problemas del país: la inmigración. Literalmente, fue pisar París y una mujer se nos acercó para pedirnos dinero. Y como una hora más tarde, fue salir del hotel y nos volvió a pasar. Vino un hombre hacia nosotros y le pidió tabaco a Javi, le dijo que no tenía más -estaba fumando, evidentemente- y nos pidió dinero. Le dijimos que no teníamos 'cash' y el tío se pensaba que no lo entendíamos y nos sacó monedas de sus bolsillos. Y otra vez a decirle que no teníamos nada. ¿Su respuesta? Una retaíla en francés inentendible para nosotros  pero que no sonó nada bonita. Más bien sonó a que se acordó de toda nuestra familia, por decirlo de una manera decente. Lo primero que yo pensé al ver la cara de Javi fue: "empezamos bien"...

Luego, el metro. Yo ya había estado en París en más de una ocasión pero tras conocer el metro de London, tan impoluto y bien cuidado, se me había olvidado cómo era el parisino, sinceramente. Y, aunque mis padres nos habían avisado... Vaya mala impresión, la verdad. Sí, las bocas de metro tienen su encanto, algunas estaciones son preciosas, pero en general, está bastante asqueroso y mal cuidado. Poblado de mendigos durmiendo en cada esquina, lleno de humedades y con un olor a orina bastante desagradable. ¿Y los trenes? Viejos y descuidados también. Y eso sin contar con que, personalmente, en London me siento bastante segura -también en el metro, ahora que estoy con el tema-; y sí, ya sé que pasan cosas horribles, como en toda gran capital, pero no sé, será el ambiente o algo pero yo, al igual que Javi, me quedo con mi 'tube'.


Luego, por fin, llegó la parte bonita: la ciudad. La torre Eiffel, los Inválidos, el puente Alejandro III, los Campos Elíseos -que por cierto, había mucha expectación por la decoración navideña pero al menos este año es bastante feucha...-, el Louvre, Sacré Coeur -mi zona favorita-, Notre Dame y el barrio latino -mi otra zona favorita donde, además, se encuentra la que se ha convertido en una de mis tiendas preferidas del mundo: Anoki-, la torre de Montparnasse, a la que nunca había subido y que cuenta con el ascensor más rápido de Europa -te lleva a la planta 56 en 38 segundos-; la Ópera... Sin duda, la ciudad es preciosa y hasta Javi lo reconoce ahora. Y es que París tiene su encanto, mon amour. Como lo muestra la historia del cine o de la moda. Y nosotros para una vez que fuimos disfrutamos de todo: comimos crêpes, croissants y macarons.  Todo exquisito. Y la ciudad, preciosa. Como siempre. ¿Gente? Pues de todo, desde los que nos han pedido dinero, hasta los que nos han puesto finos, pasando por ese señor negro grandote que desayunó a nuestro lado en un sitio súper pijo y que hacía sonidos de viejo chocho con mandíbula postiza, y por ese simpático jóven que nos dio indicaciones de cómo llegar al Louvre, una vez perdidos plano en mano, con una gran sonrisa.



Pero la verdad es que, aunque fueran tan sólo dos días, echamos de menos a nuestros ingleses y sus costumbres, sus mejillas rosas, su saber estar, su alegría navideña, sus quejas, sus refunfuños... ¡Si es que en el fondo ya les tenemos cariño! Creo que cada día somos más 'british'...

6 comentarios:

  1. Pues yo me quedo con Paris!!!!!!!!!! Adoro esa ciudad, he perdido la cuenta de las veces que hemos estado, la última visita fue en octubre!!!!! Me encanta el eurostar!!!!!!Si tuviera la oportunidad de vivir allí no nos lo pensabamos dos veces, de hecho es lo que estamos planeando para un futuro no muy lejano, al menos eso espero!!!!!!
    Un besazo preciosa

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    1. Es preciosa la verdad, pero para vivir me quedo, si no Londres, al menos England! Por supuestísimo, en primer lugar iría Spain, como allí no se vive en ningún sitio, pero desgraciadamente sabemos que ahora mismo no es posible.

      Un besazo, guapa!!

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  2. Suerte que tienes de poder comunicarte con los british, a mí su idioma más incongruente del mundo. Hace unos años que no piso Francia, me gustan más Los Alpes que las grandes ciudades.
    Saludos.

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    1. Yo soy más de ciudad aunque Londres es tan tan grande que tampoco la veo para vivir mucho tiempo... En fin, ¡nunca se sabe!

      Saludos, Nómada Planetario!!

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  3. Cuidadin...., que te veo muy metida en la cultura inglesa y eso es bueno y malo, aunque ya veo que piensas que como en casa en ningún lado, aunque la necesidad obligue a salir. Londres es increible pero para mí como París no hay nada. Verás que te sigo, !!! FELIZ NAVIDAD !!! aunque sea in London, y espero verte en Málaga pronto. Besos para tí y para Javi.

    Estrella

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    1. Jejejeje. Bueno, bueno, cada uno tiene sus gustos! Estaré en Málaga para Reyes! Un besazo para toda la familia!!!!

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