sábado, 23 de marzo de 2013

La Champions, el Papa y otros asuntos

Creo que últimamente no soy consciente del todo de lo que pasa a mi alrededor. No leo la prensa tanto como debiera -como ya he comentado en otras ocasiones- y lo que leo, no creo que llegue a asimilarlo del todo. Es como si estuviera en otra dimensión, o instalada en mi propia burbuja. Todo queda lejano. La información se nubla y parece que al final ni existe. Puede que mi cerebro haya sufrido un colapso con tanta barbarie que ocurre en el mundo y, puestos a preocuparse, bastante tiene una con sus asuntos y sus problemas. Supongo que cuando tienes mil millones de cosas en la cabeza, ya no hay sitio para nada más y todo queda en algún lugar del exterior. Un lugar lejano, perdido, desconocido.

El exceso de información nos lleva a tomar la iniciativa y elegir lo que más nos interese, es lo que se llama información selectiva. Así, por ejemplo, debo confesaros que el día que se eligió al nuevo Papa, para mí fue más importante que el equipo de fútbol de mi tierra se metiera en cuartos de final de la Champions. Reconozco que siempre he protestado por el hecho de que los españoles -aunque no sólo pase en España- den más importancia al fútbol que a cualquier otra cosa que pase en el país, también reconozco que no soy la mayor futbolera del mundo. Pero, venga hombre... ¡Cuartos de final! La cara de Javi viendo el partido no tenía precio... En ese momento, ni Papa ni nada. Pero bueno, ya luego al día siguiente recobré la compostura y leí algunos artículos sobre el nuevo Papa. No me malinterpretéis, no soy practicante y la verdad que, aunque a mi madre no le guste, tampoco sé ni en qué creer. El caso es que la elección de un nuevo Papa no creo que me afecte, aunque evidentemente es algo que afecta al mundo en general. El recién llegado es argentino, me alegré en su momento pensando que también era un logro que una personalidad de tal importancia fuera por primera vez de Sudamérica. Pero, pese a todo, parece que Francisco I no ha empezado con buen pie y las duras críticas llegaron enseguida. Una de las peores, de la mano del The New York Times, que lo tacha de machista, homófobo y ultra conservador, además de mencionar el tan manido colaboracionismo con la dictadura argentina, algo de lo que se hicieron eco numerosos medios y que, unos tratan de desmentir mientras otros insisten en continuar indagando. Sea como fuere, la Iglesia debería pensarse las cosas y ceder un poco a los nuevos tiempos. Pero bueno, como sé que no lo hará, no tiene sentido que comente nada más al respecto. Sobre todo, porque hay cosas mucho más importantes.

Porque... ¿Qué me decís de las perlitas que ha ido soltando Bárcenas estos días? Ahora el señorito dice que no aceptará someterse a ninguna prueba caligráfica y, lo que tiene más gracia aún, se niega a declarar más ante el juez... ¿Hola? Pero, ¿en qué país se ha convertido España? Y de un chorizo a otro... Porque los comentarios de Carlos Fabra, darían para rato. ¿Qué cara dura habrá que tener para que una vez que el juez haya decidido abrir juicio oral contra el expresidente de la Diputación de Castellón, declarar que "ya era hora" haciendo alusión a la "indefensión pública" que ha vivido "teniendo que soportar insultos y mofas de gentuza"? Apaga y vámonos. Aunque bueno, tal y como funciona la justicia y el poder político en nuestro país, todo puede ser que no pase nada y tenga que callarme la boca. Y en Andalucía, el temita de los ERE del PSOE... En serio, esto ya es vergonzoso. Porque mientras, los desahucios siguen a la orden del día. Si en 2012 superaron los 46.000, suma y sigue en 2013. No me extraña que la ONU acusara a Rajoy de llevar a la pobreza al 22% de la población española. Eso fue en enero...

Y mientras, ayer -Día Mundial del Agua- Naciones Unidas reveló que casi 785 millones de personas carecen de acceso al agua. Una cifra escalofriante, sobre todo, si pensamos lo fácil que resulta para nosotros levantarnos y abrir un grifo mientras leemos mi nuevo post, por poner un ejemplo. Tristemente, este tipo de información es la que siempre se obvia. Como siempre está ahí, le damos de lado, e incluso los propios periodistas lo hacemos. Siempre hay alguna información por delante. Volvemos a la idea de la información selectiva que comentaba al principio, pero esta vez desde el punto de vista de un medio de comunicación. Evidentemente, hay que seleccionar la información que ofrecen, lo que conlleva -por desgracia- a que frecuentemente este tipo de noticias caigan en el olvido.

Al margen del Papa, del Málaga C.F., de los chorizos que hay en Spain, de los desahucios y de la falta de agua en el mundo; incluso obviando la terrible situación de Chipre -que ha vuelto a poner patas arriba a Europa- tengo que comentaros algo más personal para finalizar. No es nada importante, no es nada comparable a este pequeño análisis de la actualidad que me apetecía hacer hoy, no es... nada. De hecho, de lo que quería hablaros es de la llegada de la primavera, que pude disfrutar durante mi pequeña estancia en Barcelona. Tres días de turismo, el concierto de Mumford & Sons en el Sant Jordi Club, familiares de Javi, ir al cine, Gaudí... Pero, sobre todo, el mar. Que se huele y se siente cuando llegas a una ciudad de costa. Ha sido sin duda lo mejor de todo. Poder disfrutar de tres días perfectos durante el inicio de la primavera. Algo que -y ahí está mi preocupación- parece que este año nunca llegará a London. Fue aterrizar en el aeropuerto de Stansted y morirme de frío de nuevo. No me lo podía creer. En ese momento, el sol y el mar, mis días primaverales en Barcelona parecían un sueño. Y al salir del bus que me llevó a Londres... la nieve, de nuevo. El invierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...